NUESTRA
HISTORIA
Después de un largo período de oscurantismo
medieval, el único hilo que nos une a la gran
sapiencia y sabiduría de las civilizaciones
pasadas, está tejido por las órdenes
monásticas que se encargan de buscar, conservar
y trasmitir las raíces de nuestra cultura.
En ella la botánica, la farmacología
y la medicina ocupan un lugar de gran importancia.
A estos modestos y oscuros medios debemos que hoy
nuestro conocimiento pueda asomarse a horizontes sin
fin.
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Son
los monjes quienes, depositarios de la cultura, representan
el polo centralizador y coordinador de todas las artes
y de modo particular la médica;
es a la sombra de los monasterios, al resguardo entre
aquellas paredes, donde los monjes ofrecen consuelo
a los enfermos, no sólo espiritualmente, sino
también con infusiones a menudo milagrosas.
Su conocimiento, su experiencia y el contacto divino
con la Naturaleza, los pone en la situación de
reconocer, trabajar y utilizar las plantas medicinales
con maestría y competencia.
Las antiguas escuelas médicas como la Salernitana
(1100) y las quirúrgicas como la de Preci (1300)
cultivaban y utilizaban los conocimientos monásticos.
La exigencia de poder conservar en el tiempo y hacer
transportables los productos curativos persuadieron
a los monjes a utilizar otras formas galénicas
diferentes de las infusiones. |
Por falta de conocimientos de química (ciencia
descubierta sólo muchos siglos después)
empezaron a experimentar con la destilación (esencias,
concentrados), a usar excipientes más estables
tales como el alcohol (elixires, extractos, licores)
y a mezclar entre ellos varios elementos creando sinergias
de gran efecto terapéutico.
Debemos a su conservadurismo que la química de
las moléculas activas, y no precisamente la de
los excipientes, no haya logrado cruzar el umbral de
los conventos;
así, la figura del fraile en el silencio de los
bosques, a la búsqueda de plantas oficinales,
en la paz del monasterio, continua siendo actual y no
anacrónica.
Debemos a su modo de ver la vida como un continuum que
hoy podamos utilizar productos que conservan todavía
su genuinidad y el mismo sabor después de tantos
siglos .
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